// ¿QUIÉN CAJETA SOY?

«Muy buenas noches, yo soy Luis…» entonaba el mítico Pipo en un hit del pasado.

Yo soy Alan Vitale, perdí, pero eso es de lo único que puedo estar seguro. Y a Seguro se lo llevaron preso, junto con EsFija.

Nací en el seno de una comunidad hiperinflacionaria y cagada a trompadas por el proceso, casi diría nuwaubianista por mi descendencia lanusina y esa manía de comer cucarachas.

Close, but no cigar.
Craso error, teniendo en cuenta que la moda no es un bondi y, si lo fuera, no pasaría por provincia. Pero lo importante es saber cruzar el puente. Eso es lo que todos deberían hacer, pero naides dice que lo que yo diga importe, así que me importa tres chorizos.

En esta página compartiré -dadivosamente- lo que se me cante un poco el ojete. Posiblemente encuentren discos malos, rarezas (musicales, audiovisuales o lo que pinte) las cuales quiero compartir antes de irme a «la concha del mono» -como ha dicho el puéta Richard Iorio.

Escribo, compongo y esas giladas. Los que me conocen lo saben y los que no, se salvaron. Pero siempre estoy dispuesto a un abrazo o a una rueda de ruleta rusa. Dependerá del MERVAL. Y no diré nada más, «ni aunque me expriman el chupete».

Y demostrando que la sociedad representa a la puta tecnología -y lo digo por el famoso WYSIWYG-, acá les muestro cómo vendría siendo yo:

Serio

La gran estafa.

Peeeeeero, si quieren ver una verdadera postal de la buona vita, aquí me ven posando para la ferida Fer en la despedida de Yuliano, con un beso estampado en mi mejilla del divino Mhoris EMm, representando que todos los besos tienen mi nombre:

Mhoris-despedida-Yuliano

Te morí’ de amor con mi foto de pupilas dilatadas, ni lo niegue’.

Y para ir terminando, recuerden siempre lo que ha dicho Baby Etchecopar, mi gurú:

«¡No le creas a nadie, son todos mentirosos!»

Nos vemos en el
vehemente corsódromo.
Act. 10/16